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Por qué la reforma educativa en Chile no va a dar los resultados proclamados

HANA FISCHER 

El gobierno de Michelle Bachelet está enfrascado en una serie de reformas del sistema educativo. El objetivo proclamado tiene dos vertientes: Por un lado, que el Estado brinde una instrucción de “calidad” para todos los habitantes. Y por el otro, poner fin al lucro en esta área de actividad, terminar con la “discriminación” que hacen algunos institutos al seleccionar a los alumnos que estudiarán en sus centros y establecer paulatinamente la gratuidad en todos los niveles de enseñanza.

La mandataria explicó que la intención es terminar con el lucro en todos los establecimientos escolares subvencionados. Es decir, de aquellos en los cuales los padres cuentan con el apoyo de dineros públicos para poder mandar a sus hijos a los colegios de su preferencia, ya sean municipales o privados. Bachelet señaló que el plan es obligar a los administradores de esos institutos, a que reinviertan los recursos brindados por el Estado en mejorar la calidad de la educación y no en provecho propio.

Con voz enfática —como quien porta los estandartes morales más elevados— Bachelet declaró: “No es justo que los recursos de todos los chilenos, en lugar de enriquecer nuestra enseñanza, enriquezcan a un particular. Porque la provisión de educación tiene una dimensión pública que no puede ser tratada con lógicas de mercado y porque queremos que en todos aquellos establecimientos que reciban fondos públicos, la razón para llevar adelante un proyecto educativo no sea la búsqueda del lucro, sino la pasión y la vocación genuina de educar a sus estudiantes”.

Sus palabras nos sirven de marco para demostrar, que no sólo los administradores de los locales escolares subvencionados o las autoridades de las universidades privadas se mueven de acuerdo a las “lógicas de mercado”, sino toda persona racional. En consecuencia, también ella; así como todos los que se han estado movilizando durante estos años a favor de terminar con el lucro en la enseñanza, y exigiendo volver al estatismo y a la reinstauración de la “gratuidad” en la educación.

El precio de la ideología

GEORGE CHAYA

El incumplimiento de Grecia con los pagos al Fondo Monetario Internacional y varias organizaciones financieras supranacionales, lejos de incentivar el rendimiento de la suba de sus bonos como país, podría significar lo que se ha venido anunciando los últimos cinco años y, finalmente, generar su salida de la zona euro, con el temido efecto dominó no solo dentro de Unión Europea (UE), sino a nivel mundial.

¿Y qué significa esta nueva tragedia griega? Básicamente es el equivalente a que Grecia ha decidido -a través de un discurso gubernamental más cercano al Mayo francés del siglo pasado que a los tiempos que transitamos en el siglo XXI- quedar fuera del mundo, con prescindencia del controversial que manifiesta el referéndum y sus resultados.

Será muy difícil para el gobierno helénico revertir esta crisis que hipotecará varias generaciones de sus ciudadanos. Con una deuda real de 342.000 millones de euros y un PBI de 17 % anual (menor al de la comunidad de Madrid) es casi imposible que ello suceda. No alcanzó la “buena voluntad ni el temor” de otros países de la zona euro en verse arrastrados por la crisis. Las negociaciones de los últimos cinco años han sido la muestra más acabada de los errores y los manejos groseros de la UE y su carencia de liderazgo.

Lo que debemos preguntarnos hoy es: ¿que esperará la señora Merkel ahora? El desplome griego no solo generará una brutal implosión en la economía de un país sostenido artificialmente, sabiendo los organismos de crédito que Grecia no honraría sus obligaciones a nombre de posiciones ideológicas que escondían su inoperancia e ineptitud en el manejo de sus finanzas, al tiempo que contaba con el aplauso de gurúes liberales-nacionalistas, cuasicomunistas que felicitaban y se felicitaban desde posiciones izquierdistas anacrónicas e irresponsables que muy bien representa un burgués que funge de primer ministro.

La decisión de los griegos

HERNÁN BUCHI 

Si Tsipras es exitoso y convence a los votantes para que la rechacen, consolidará su poder y, dada la incertidumbre que devendrá, podrá ejercerlo con gran discrecionalidad. Esto ya fue una realidad la semana pasada con los bancos cerrados y controlando el máximo de efectivo que puede tener cada ciudadano. El país se sumirá en una crisis mucho más profunda a la vivida hasta ahora y el esfuerzo que realizara hasta antes de la elección del gobierno actual, que ya empezaba rendir frutos, se habrá perdido. Si por el contrario, los griegos aceptan la propuesta, probablemente deberán elegir un nuevo gobierno. Se ve remoto este dilema para los chilenos. La única conexión inmediata pareciera ser los efectos que provoque en la economía mundial una salida de Grecia del Euro y quizás de la Unión Europea, sobre lo que hablaremos más adelante.

Afortunadamente, lejos estamos de los controles de capital y del corralito de efectivo. Pero sí podemos aprender lecciones de la secuencia de eventos políticos que hacen que una sociedad de personas esencialmente capaces –como los griegos- llegue a esa situación. Nada indica que los griegos no tengan el potencial para resurgir como lo han hecho los alemanes o para recuperarse como lo están haciendo los españoles. Y no hace falta remontarnos a los inicios de la civilización occidental para ver ejemplos. Probablemente uno de los más notables avances industriales recientes que brinda energía barata favoreciendo al progreso acelerado de los más pobres, es el desarrollo de las nuevas técnicas de perforación y fractura para extraer gas y petróleo antes inaccesible. El principal innovador responsable de este avance fue un hijo de inmigrantes griegos a EE.UU., que cerca de los 90 años siguió intentando hasta perfeccionar la técnica actual, generando una tremenda contribución económica que sólo en el país del norte alcanza a US$ 1 millón de millones de beneficio directo para los consumidores.

La adopción del Euro fue una gran oportunidad de progreso para Grecia. Disponer de capital a costos reducidos estaba fuera de su alcance antes que ello ocurriera. El país se benefició y el bienestar de la población avanzó notablemente durante muchos años. Pero el sistema político aprovechó para crear beneficios adquiridos y expectativas excesivas sin preparar el camino para seguir progresando cuando el viento de cola se agotara o cambiara. Cuando ello se produce, no hace un buen diagnóstico y demora -aunque finalmente adopta- decisiones para acomodarse. Sin embargo, en este proceso comienzan a ver al resto de Europa, particularmente a Alemania, como el adversario y culpable de su situación y no como el socio dispuesto a darle las facilidades para cambiar y amoldarse. Finalmente, llega un líder político audaz que exacerba esta animadversión y hoy les propone saltar al vacío para consolidar su autoridad.

Derecha y liberalismo

HUMBERTO ROTONDO

Durante los años 1950, en Estados Unidos, la revista conservadora National Review, bajo la dirección de William F. Buckley Jr. y Frank Meyer, desarrolló una idea que cambiaría al liberalismo y a la derecha conservadora para siempre: el fusionismo. Este es una síntesis filosófica y política de los valores conservadores y de la política económica liberal. Una alianza entre liberalismo y derecha.+

Antes del desarrollo de esta idea, el liberalismo y la derecha eran dos tradiciones ideológicas marcadamente separadas, y en ocasiones, hasta rivales. ¿Por qué una tradición centrada en la conservación de las tradiciones, el republicanismo y la defensa de la civilización occidental por sobre otros sistemas de valores formaría una alianza con un grupo que tiene como valores principales el defender a la libertad como el principal valor político, haciendo énfasis en la voluntariedad de las relaciones humanas?+

Estas corrientes de pensamiento aparentemente dispares terminaron por formar una alianza debido a la existencia del comunismo soviético, después de la Segunda Guerra Mundial. Para la década de 1950, el comunismo no solo amenazaba con expandirse por todo el mundo, sino que ya había sido responsable de terribles genocidios y atropellos a la libertad individual. Los liberales y los conservadores se unieron bajo la bandera del fusionismo, y dominaron el escenario político occidental durante la Guerra Fría.+

Figuras producto de esta alianza, tales como Barry Goldwater, Margaret Thatcher y Ronald Reagan finalmente derrotaron al monstruo soviético, que terminó colapsando principalmente bajo su propio peso.+

En Estados Unidos, los liberales están ahora separados en gran medida ideológicamente de la derecha, y cuentan con sus propias instituciones. Si bien aún están saliendo del fusionismo, ya cuentan con think tanks, universidades, medios de comunicación y partidos políticos que han roto los vínculos con el conservadurismo.+

En América Latina heredamos esta tradición fusionista. Pero como la amenaza del comunismo ya no existe, hemos decidido luchar contra lo que más se le parece: el socialismo. Pensando que este representaba la misma amenaza al mundo civilizado que el comunismo, o tal vez influenciados por los liberales de los tiempos del fusionismo en Estados Unidos, los liberales nos unimos a la derecha en una alianza que tenía como objetivo una cruzada contra el socialismo.+

"Si el BCE deja de comprar deuda toda Europa quebraría"

PHILIPP BAGUS

(En Esta entrevista, el profesor Bagus nos cuenta cuál es la situación de Europa, porqué el Euro es una tragedia y qué debe hacer la zona Euro para salir de la crisis de deuda)

¿Cuál es la situación europea hoy? ¿Están cerca de la quiebra algunos países? ¿Corre riesgo la zona euro?

Bueno, Grecia está en quiebra. La pregunta es cuándo lo van a asumir. Y la pregunta es cuántas pérdidas van a tener los acreedores. Ya está claro que Grecia no va a pagar su deuda. Sería imposible. Podría ser posible, a lo mejor, todavía pero no está la voluntad política. Hay una diferencia abismal entre lo que Grecia tendría que hacer y aquello que hace el gobierno griego. Tendrían que vender todas sus islas, la acrópolis, privatizar las empresas públicas y cuando pasa eso, los nuevos dueños reducen el personal, y teniendo el conflicto en las calles que están teniendo se va a hacer difícil.

¿Irlanda y España están igual de comprometidos?

Bueno, parece que Irlanda podría salir sola de la situación. Sangran los irlandeses por sus bancos. Pero claro, si éstos sangran, salvas el sistema bancario al final. Y España, es un caso más difícil. La deuda pública española no es tan alta. El problema es que hasta ahora el mercado no se ha creído que el Estado vaya a reducir su déficit.

¿Por qué llegamos a esta situación?

Cada caso es único, aunque las causas sean parecidas. Para ambos países (España y Grecia) los tipos de interés bajaron muchísimo al entrar en el Euro, en parte porque bajaron las expectativas de inflación, y porque la idea que vendieron era que el BCE iba a ser igual que el Bundesbank (Banco Central de Alemania), con lo que se suponía que el Euro sería estable. Además, la prima de riesgo para los países del sur también bajó porque implícitamente el Euro venía con una “garantía de rescate” o apoyo de los países más potentes. Incluso antes de la introducción del Euro, a medida que iba quedando claro quién entraba al Euro, los tipos de interés de estos países se acercaban al tipo de interés alemán

Guía para entender el desaguisado griego

JUAN RAMÓN RALLO 

¿Qué enfrenta a la Troika y a Atenas?

El segundo plan de rescate bajo el que se seguía financiando el Gobierno griego expiró el pasado mes de febrero y, tras un acuerdo in extremis entre "las instituciones" y Atenas, se prolongó hasta el 30 de junio. Llegado el 30 de junio sin un nuevo acuerdo, Grecia no puede emitir deuda en los mercados, de manera que no puede acceder a la financiación que necesita para atender sus pagos. La Troika ofrece al Gobierno griego más dinero de los contribuyentes europeos a cambio de nuevas reformas y ajustes, Syriza quiere el dinero pero sin reformas ni ajustes. Al contrario, reclama una reestructuración del dinero que se le entregó en el pasado.

¿Qué pide la Troika?

Como decimos, la Troika reclama que se prosiga con los ajustes para que el presupuesto griego sea autosuficiente (cuadrar ingresos y gastos), así como con las reformas, para que la economía griega gane impulso y competitividad. El problema de los ajustes de la Troika es que cargan demasiado las tintas sobre las subidas de impuestos, castigando todavía más a la maltrecha economía privada.

¿Qué pide el Gobierno griego?

Atenas tiene dos reivindicaciones esenciales: por un lado, reestructurar la deuda pública, y que se le garantice la financiación para los próximos ejercicios; por otro, que Europa desarrolle una especie de Plan Marshall para Grecia. Ambas reivindicaciones suponen que los contribuyentes europeos deberán transferir mucho más miles de millones de euros a las Administraciones helenas.

¿Es sostenible la deuda griega?

La deuda griega no es técnicamente insostenible. Ahora mismo, Atenas está pagando anualmente por intereses cerca del 4% del PIB. Esta cifra es inferior a la que paga el Gobierno italiano y ligeramente superior a la que paga el Gobierno español. Si la deuda pública griega no es sostenible es, simplemente, porque sus políticos y ciudadanos no quieren pagarla, siguiendo la tradición histórica del país: desde 1832, Grecia ha estado 90 años en default o reestructurando su deuda.

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Noticias de la semana

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Artes y Letras

Chiquitos y la música

(Iglesia Chiquitana) 

MARIO VARGAS LLOSA

Los primeros jesuitas que llegaron a este lejano rincón del Oriente boliviano vieron que las viviendas de los indígenas tenían puertas tan pequeñas que bautizaron a toda la comarca con el nombre de Chiquitos. El padre José de Arce y el hermano Antonio de Rivas pisaron por primera vez estas selvas a fines de 1691. En vez de armas, traían instrumentos de música; sus experiencias en Perú y Paraguay les habían enseñado que el lenguaje de las flautas, los violines o las cítaras facilitaban la comunicación con los naturales del nuevo mundo. Pero aquellos primeros misioneros nunca pudieron imaginar la manera como los pueblos chiquitanos se apropiarían de aquellos instrumentos y de la música que acarreaban desde Europa, incorporándolos y adaptándolos a su propia cultura. Al extremo de que cuatro siglos después se puede decir que la Chiquitania (o Chiquitanía: se acentúa de las dos maneras) es una de las regiones más melómanas del mundo, donde la música barroca sigue tan viva y actual como en el siglo XVIII, matizada y coloreada de sabor local por unas comunidades cuya idiosincrasia concilia, de manera admirable, lo tradicional y lo moderno, lo artístico y lo práctico, el español y la lengua aborigen

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