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Bolivia y Venezuela, resultados diferentes

ARMANDO MÉNDEZ

Dos países que políticamente se hermanaron profundamente en estos años son el gobierno del fallecido Presidente de Venezuela y el gobierno del Presidente Morales. Hugo Chávez comenzó a dirigir su país a partir de principios del año 1999 y gobernó por tres periodos. No pudo ejercer su cuarto mandato porque la muerte le impidió. Evo Morales comenzó a partir del año 2006 y está ejerciendo su segundo mandato. Chávez gobernó su país 14 años y Morales ya tiene siete.

El fallecido presidente Chávez se planteó la construcción de lo que se vino en denominar “Socialismo del siglo XXI”. El Presidente Morales, aunque más de una vez se declaró “marxista, leninista y comunista”, lo que en realidad está sucediendo es reconocer formalmente que en el país conviven diferentes formas de organización económica, lo que la Constitución Política del Estado denomina “economía plural”, como son la comunitaria, estatal, privada y social cooperativa, las mismas, nos guste o no, se vinculan a través de relaciones de intercambio, lo que es lo mismo decir relaciones de mercado.

Lo que ambos países han desarrollado en común es un rol más activo del estado sobre la economía. Se los puede calificar de “gobiernos intervencionistas”. La primera diferencia esta en el grado. En Venezuela la intervención se llevó a extremos, una política más generalizada de fijación y control de precios, de control de importaciones y de estatizaciones de empresas privadas. Hay más de mil juicios, por este motivo, que enfrenta el gobierno venezolano. En Bolivia, lo más destacable fue la refundación de YPFB como cabeza del sector hidrocarburífero. Parece que el gobierno no enfrenta más allá de 15 juicios por las “nacionalizaciones” que realizó en estos años.

América Latina es una región históricamente deficitaria en sus relaciones comerciales con el mundo, lo cual no es un problema mientras financia este déficit con capitales externos. Bolivia tenía esta característica hasta el año 2002. Venezuela por lo general ha sido un país superavitario con algunas excepciones, como la del año 1998, cuando el precio del barril de petróleo bajó a nueve dólares la unidad.

Durante todo el tiempo en que gobernó Chávez, Venezuela mantuvo un significativo superávit en sus relaciones comerciales con el mundo, gracias a los altos precios que alcanzó el petróleo. Bolivia también alcanzó esta exclusiva categoría junto a Venezuela gracias a los altos precios del gas que exporta. Pero aquí una substancial diferencia. Desde que asumió Chávez al gobierno, cada año, Venezuela muestra déficit en su cuenta capital de balanza de pagos, que supera al superávit comentado, siendo uno de los pocos países en la región que convive con este problema. Esto quiere decir que desde un principio se produjo lo que se denomina “fuga de capitales”. Para contrarrestar esta situación, el año 2003, Venezuela ingreso a lo que se llama la política de control de divisas, que a la postre ha demostrado ser funesta para ese país. Esto explica la última fuerte devaluación oficial que ha merecido la moneda venezolana, junto a un precio del dólar americano, en el mercado informal de divisas, muy superior al oficial, lo que no sucede en Bolivia.

Otras importantes diferencias entre estas dos economías es el comportamiento del balance fiscal, de la inflación y del producto.

Mientras el gasto del gobierno de Venezuela (sin contar el componente empresas públicas) era del 26 por ciento del PIB en 1999, alcanzó a un 45 por ciento en 2012, lo que determinó un creciente déficit fiscal hasta llegar al descomunal ¡¡19% del PIB!! En el caso de Bolivia el gasto del gobierno alcanzaba a un 33 por ciento del PIB, al momento de hacerse cargo del gobierno el Presidente Morales, el mismo que subió tres puntos porcentuales (36%), para el año 2012 (datos del FMI). Pero los ingresos fiscales subieron más por lo que a partir del año 2006 el sector fiscal en Bolivia arrojó superávit.

La tasa de inflación en Venezuela durante el gobierno de Chávez se mantuvo alta, con dos dígitos. Mientras la región poco a poco fue superando el mal endémico de alta inflación, ésta se quedó en Venezuela, hasta convertirse en la más alta de la región con una tasa anual del orden del 30 por ciento. En el caso de Bolivia, en promedio anual, la inflación no ha superado el 7 por ciento durante el gobierno de Morales.

A pesar del panorama tan adverso en Venezuela, su economía creció a una tasa anual del orden 2,7 por ciento, aunque de manera errática; se mezclan negativos con positivos. Bolivia con el gobierno del Presidente Morales creció casi al doble, una tasa del 4,8 por ciento, y todas positivas.

En conclusión, ni en Venezuela ni en Bolivia se ha estructurado un orden económico diferente al capitalismo. ¿Por qué? Porque no existe. En el mundo de la modernidad todos los países son capitalistas o economías de mercado. Las diferencias estriban en el grado de ingerencia estatal sobre la economía. Cuando ésta es demasiada, como es el caso de Venezuela, el resultado es el desastre.

*Miembro de la Academia Boliviana de Ciencias Económicas

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