Buscar en nuestras publicaciones:

La matrícula universitaria

Fuente: eldia.com.bo (Por EDUARDO BOWLES)

El Vicerrector de la universidad estatal cruceña ha anunciado que la matrícula universitaria ha colmado la capacidad de esta institución de educación superior. Ante este hecho, ha dejado flotando la posibilidad de cerrar el ingreso de nuevos alumnos a todas las carreras el siguiente semestre, especialmente si se ha comprobado que existe una sobrepoblación que merece atenderse como corresponde. Se ha planteado que a los setenta y cinco mil estudiantes del 2012, se van a sumar los quince mil admitidos este año, lo que significa que el ingreso de más alumnos exigiría, por fuerza, mayor infraestructura y recursos humanos que en el plazo inmediato no están disponibles.

De hecho, se ha informado que esta situación se la veía venir, puesto que desde el año pasado en algunas carreras, como Arquitectura, se ha dejado de recibir alumnos nuevos. Además, se ha deslizado una interesante figura: existen vacantes en las disciplinas técnicas, mientras que la saturación se da en las licenciaturas. En otras palabras, las carreras técnicas siguen siendo eludidas por los estudiantes, a pesar que la demanda laboral se inclina por éstas y no por las carreras tradicionales. Ello significa que el país, y por ende la región, no ha podido avanzar en el proceso de las exigencias de la sociedad para que la educación superior se ponga al servicio de las necesidades sociales.

Una simple lectura de la actual crisis de la universidad estatal autónoma cruceña concluye que la misma es, también, la del sistema universitario del país en su conjunto. Conviene advertir que el proceso de la nueva educación para el siglo veintiuno, impulsado por la Unesco desde el Informe Delors en la década de los años ochenta y conceptualizado en los documentos: “La universidad (im)posible” y “La educación encierra un tesoro” no se ha implementado ni en el tiempo y menos en el proceso de enseñanza aprendizaje como opción para la vida en sociedad. Han permanecido los moldes antiguos en tanto que las innovaciones se han postergado indefinidamente.

Tiene que ver mucho con ello la voluntad política de los gobiernos, y de manera adicional las políticas educativas que se pretendan implementar. Hasta donde se sabe, la reforma educativa y la propia transformación de la educación en el país han transitado escabrosos caminos donde la participación de los gestores de la educación no ha sido la más adecuada y oportuna. Es posible afirmar –incluso- que el proceso ha sido discriminatorio y rodeado de intereses ideológicos a contracorriente de los compromisos asumidos con la Unesco para transformar la educación y ponerla al servicio del interés colectivo. Hasta ahora los intentos han tropezado con barreras económicas y políticas.

Aún así, conviene saber que el incremento de la matrícula universitaria configura una tendencia al alza desde la década de los años noventa en el país. Lo mismo ha sucedido en la mayor parte de los países del mundo. Estamos frente a los efectos, sin duda, de un viejo modelo educativo producto de nuestro atraso. Pero mientras Japón y otros países han delineado la educación para el futuro tomando previsiones sobre la infraestructura, la tecnología, innovación y el desarrollo para captar estudiantes y prepararlos según las necesidades laborales del país, en Bolivia y gran parte de las naciones en vías de desarrollo, la educación sigue siendo la gran tarea pendiente que exige pronta solución.

Tomado de eldia.com.bo

Búscanos en el Facebook

Artículos del autor