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Desempleo e intervencionismo estatal

ARMANDO MÉNDEZ

El desempleo es el gran problema de la economía moderna en el mundo, el mismo que aumentó como consecuencia de la grave crisis financiera que se desató en EEUU, en el año 2007, y se propagó por todo el mundo llevando a la economía mundial a la gran recesión del año 2009, con lo que acrecentó aun más el desempleo.

¿Por qué se produce desempleo? Es un problema de larga data que se acumuló durante la segunda mitad del siglo XX. Es la consecuencia de la inflexibilidad en el funcionamiento de los mercados del trabajo generada por la presión de los sindicatos laborales y por la intervención gubernamental que no permiten que los salarios se determinen en los mercados como consecuencia de una negociación libre entre trabajador y empresario. Consecuencia de esto es que siempre los salarios se ubican por encima de su equilibrio, lo que permanentemente ocasiona que haya más gente que ofrece trabajar y menos empresas dispuestas a demandar.

Los salarios altos en los países desarrollados incentivan a las empresas a intensificar procesos productivos intensivos en uso de capital y de tecnología en desmedro de la mano de obra. Por otro lado, las grandes empresas transnacionales dirigen su capital y tecnología hacia los países asiáticos donde los salarios son más bajos que en los países desarrollados. La consecuencia es que en éstos hay pleno empleo.

Otra política que incentiva el desempleo, sobre todo en los jóvenes, es la política del salario mínimo que está generalizado, a partir de la creencia de que constituye una "conquista social”. Por el contrario, las investigaciones económicas han demostrado que es la política que incentiva el desempleo de los jóvenes. ¿Por qué? Las empresas no están dispuestas a pagar salarios que consideran están por encima de su productividad. Los jóvenes al no tener ninguna experiencia laboral tienen baja productividad y mientras no tienen la oportunidad de conseguir un empleo no aprenden a trabajar. Cuanto más tiempo demoran en incorporarse al trabajo pierden la oportunidad de hacerse productivos. Y esto es así porque cada vez tiene menor valor el trabajo no calificado, mecánico o rutinario.

En países de alta informalidad, como es Bolivia, el alto nivel de empleo que se tiene básicamente está explicado porque en los mercados del trabajo informales no existe el salario mínimo ni se cumple con ningún aumento dispuesto por el Gobierno. Aquí operan completamente las libres leyes de la oferta y demanda pero con el agravante que se mueven sin ninguna normatividad legal. Encontrar empleo formal, en Bolivia, es una lotería. Tener un empleo formal en el país es un privilegio de pocos. ¿A qué intereses representa la denominada "Central Obrera Boliviana”? A los intereses de una minoría que trabaja en el sector formal privado y público.

Gracias a la informalidad en Bolivia, el país atraviesa por un periodo de pleno empleo (tasa de desempleo menor al 6%). Hay gente en Bolivia, también en el exterior, muy crítica contra la informalidad porque no paga impuestos. No se percatan que si no lo hacen es porque sus ingresos son muy bajos, que les permite financiar su mínimo consumo. Y si ahorran algo, se traduce en el capital mínimo que requieren los denominados microempresarios y que dan empleo informal. En Bolivia se estimó que existían 685 mil unidades productivas urbanas para el año 2010, de las cuales el 94% correspondía al ámbito microempresarial. Fundempresa únicamente registra a las unidades económicas formales y que no alcanzaban siquiera al 10% de las 685 mil unidades.

Hoy la zona del Euro tiene una tasa de desempleo del 12% y EEUU del 7,4%. La OIT calcula que la tasa de desempleo juvenil es 2,5 veces que la de los adultos. Se incrementa enormemente cuando se desglosa por edades. En España la desocupación juvenil está en el orden del 50%, en Grecia del 48%, en Italia del 30%, Inglaterra con 22 y EEUU con 18.
Los salarios formales son demasiado elevados para la gente que quiere trabajar por primera vez. Éstos en los países desarrollados no son competitivos frente a China e India, que pagan salarios bajos, y que son sus actuales importantes competidores. La flexibilización del mercado laboral es un reto de inevitable cumplimiento si se quiere apaciguar el descomunal descontento social que está viviendo Europa, principalmente en su población joven, cuyo principal problema es el desempleo, y por tanto, la falta de ingresos. Además, es la manera para que Europa retome el crecimiento.


Armando Méndez
es economista

Tomado de paginasiete.bo

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