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!Robustos, no obesos! Las 3 claves del 5,9% del PIB para el 2015

HUGO SILES

El Ministerio de Economía y Finanzas Públicas presentó el Presupuesto General del Estado (PGE) 2015, donde esboza la continuidad de una economía boliviana robusta, caracterizada por el signo del crecimiento y la estabilidad de precios, en un escenario internacional anémico y con un cuadro clínico de precios de las materias primas declinante.

El PGE-2015 plantea un crecimiento económico de 5,9%, una inflación de 5%, un tipo de cambio de 6,96 bolivianos por dólar con una variación +- 10 puntos básicos y un PIB nominal de 36.196 millones de dólares.

¿Cuáles son las fuentes de financiamiento del PGE-2015 que justifican el sostenimiento de una economía nacional robusta, con crecimiento y estabilidad de precios en un escenario internacional anémico?

El crecimiento de la economía nacional 2015, como en los anteriores años, se basa no sólo en la dependencia de la renta hidrocarburífera y minera a los precios de los commodities en los mercados internacionales, sino en el fuerte gasto e inversión pública nacional.
Para 2015 se proyecta un gasto fiscal de 31.778 millones de dólares, superior en 13% al PGE 2014 y una inversión pública de 6.179 millones de dólares, mayor en 37% al PGE 2014.
El Gobierno ejercita una política económica heterodoxa mediante la combinación de una política fiscal keynesiana de expansión del gasto público, para incrementar la actividad económica, con una política monetaria friedmaniana, para lograr estabilidad de precios. "Con una mano da y con la otra mano quita”.

Los hacedores de política económica aplican la fórmula de la "aritmética del crecimiento”, que señala: sí la inversión alcanza al 25% del PIB, entonces el crecimiento del PIB será igual o mayor al 5%. Recuérdese que la inversión pública programada en 2015 alcanza al 17% del PIB, la inversión privada extranjera al 5% y la inversión privada doméstica al 3%. El resultado, a través de simulación econométrica, entrega un generoso crecimiento en torno al 5%.

Empero, ¿de dónde saldrán los recursos para financiar el masivo gasto e inversión fiscal? Tres son las claves básicas para entender el crecimiento con estabilidad de precios en 2015.

1.- Los ingresos externos. Esto es los ingresos que percibirá El Estado vía YPFB, que representan el 35% del total de ingresos planificados en el PGE-2015. El presupuesto plantea que los ingresos externos alcanzarán a 11.098 millones de dólares, esto es 16% más que en 2014. Se estima que la caída de los precios de los hidrocarburos impacte entre 10 a 20% en los ingresos relacionados con YPFB.

2.- Los ingresos tributarios alcanzarán al 22% del PGE 2015; es decir, 6.984 millones de dólares, que representan 13% más que en 2014. Tanto las empresas y trabajadores que aportan al erario público deberán esperar mayor presión fiscal. Más cacería fiscal en el zoológico, en términos de Rodolfo Erostegui.

3. El financiamiento o endeudamiento externo e interno alcanzarán al 33% del PGE 2015, equivalente a 10.410 millones de dólares, que representan 6% más que en 2014.
En consecuencia, más del 55% de los ingresos del PGE-2015 está bajo control directo del Gobierno y un 35% está expuesto a los avatares de los precios del mercado internacional, razón por la cual la probabilidad de un escenario 2015 de continuidad de economía robusta con crecimiento y estabilidad de precios es plausible.

Para fortalecer la robustez económica es recomendable:
1. Procurar no financiar bajo la línea (con deuda) el crecimiento. Actualmente, el endeudamiento alcanza a 1/3 del PIB, el cual es razonable. Sin embargo, es preferible expandir la actividad económica, pero no vía la hoja de balance general mediante más pasivo, sino vía la hoja de resultados; es decir, mediante la expansión de ingresos. Expandir la base tributaria es una tarea a seguir profundizando. Se debe cazar más allá del zoológico.

2. No es adecuado alcanzar estabilidad de precios vía control de precios. El control de precios limita la tasa de ganancia, desincentiva la reinversión de las empresas y desplaza la curva de oferta hacia el origen generando desabastecimiento.
Es adecuado controlar la inflación vía mercado monetario, tal cual, en forma razonable y prudente, lo viene realizando el BCB. Más óptimo aún es incrementar la producción en el sector real, que es la verdadera cura de la inflación.

3. Se debe impulsar el crecimiento sostenido mediante la industrialización manufacturera e ingreso a la era del conocimiento (innovación). Hoy, el coeficiente de industrialización es de 16%, igual al de hace 30 años atrás, y la tasa de crecimiento del PIB industrial manufacturero está por debajo del crecimiento de la economía. No existió goteo automático de la bonanza económica sobre la industria manufacturera.
Como diría Oppenheimer en su reciente libro ¡Robustos, pero no obesos!

Hugo Siles Espada es economista y comunicador social.