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El excremento que se hace oro

LUIS CHRISTIAN RIVAS

Los emprendimientos de Paul Allen y Bill Gates llamados Microsoft Windows y Microsoft Office han llegado a los servidores de millones de personas, instituciones y empresas, consiguiendo que las tareas y comunicaciones humanas sean más fáciles con el uso de estas herramientas. Además, millones de árboles se han salvado desde entonces con el ahorro de papel por la plataforma digital, Microsoft ha conseguido mucho más que Greenpeace en este aspecto y aunque puedan existir muchas críticas sobre esta empresa, sobre software libre o privacidad, no podemos negar los beneficios de usar Word Office, por ejemplo.

Por otro lado, el año pasado el filántropo Bill Gates donó cien mil dólares a la Universidad de Manchester para investigar sobre preservativos ultrafinos utilizando grafeno, la idea es aumentar el placer y estimular el uso del condón para controlar el aumento de la población.
Recordemos que en el pasado esta funda no estaba al alcance de todo el mundo como ahora, en un principio se fabricaba con intestino ciego de oveja macerada en solución salina. También se podía tener en lienzo, calabaza, cuero, seda, papel aceitado, vejiga de pez o carey. Fue fabricada desde el año 1000 A.C. en Egipto, pasando por las investigaciones del profiláctico del Dr. Gabriel Falopio para evitar la sífilis, hasta el invento del Dr. Conton para evitar que el Rey Carlos II llene de bastardos reales la Inglaterra del año 1600. Era una objeto costoso por su fabricación que sólo podían adquirirlo personas pudientes.

Todo esto lo reflexioné leyendo la siguiente noticia en el celular: “Bill Gates bebe agua que hace cinco minutos era caca”. El millonario financiará una máquina que se llama Janicki Omniprocessor, un artefacto que puede convertir la defecación humana en agua y energía eléctrica, ¡que impresionante! Inmediatamente veo el video en Youtube sobre el proceso industrial maravilloso, donde las heces pasan por una etapa de secado que extrae el agua de los residuos, posteriormente los desperdicios son quemados a elevadas temperaturas para obtener electricidad. Mientras, el agua obtenida del secado es tratada para que pueda beberse sin ningún problema. Es más, Bill termina tomando un refrescante vaso de agua obtenido de la caquita en tan solo cinco minutos. Este aparato puede generar 250 kw de electricidad y 86.000 litros de agua potable al día, pudiendo abastecer de agua a 100.000 personas.

Las posibles consecuencias de la implementación de estos proyectos me generan optimismo. Las razones van desde el posible aumento de placer sexual y control responsable del embarazo hasta la generación de agua potable y energía eléctrica a partir de los desechos, grandes pasos en la historia de la humanidad.
La ciencia y la tecnología, de la mano de la cooperación voluntaria privada, en estos casos de Bill Gates, logran resultados que durante décadas no han podido conseguir intelectuales y políticos anticapitalistas, porque tenemos que decirlo bien claro: este es un triunfo del capitalismo que beneficiará principalmente a los pobres.

Según la mitología griega, Midas, rey de Frigia, fue recompensado por la hospitalidad brindada a Sileno. Dioniso le otorgó el poder de convertir en oro todo cuanto tocara, hasta que tuvo que pedir al dios que lo liberara de esta suerte porque no podía comer los alimentos para sustentarse. Bill Gates convierte en oro todo emprendimiento, a diferencia de Midas, puede beber lo que toca, así el excremento se convierte en oro deseable. ¿Puede ser ésta la solución al problema mundial del agua?

Entonces concluyo diciendo que no es el socialismo el que da de comer y beber a los pobres, es el capitalismo que los libera del hambre y de la sed; allá donde hay miseria, escasez y hambruna faltan capitalismo y sus innovaciones.

Tomado de correodelsur.com