Buscar en nuestras publicaciones:

La Constitución boliviana, a los tres años de su vigencia

JOSÉ ANTONIO RIVERA

El 07 de febrero de 2009 fue solemnemente promulgada la Constitución del Estado Plurinacional de Bolivia, de manera que se han cumplido tres años de su vigencia. Luego de haber transcurrido este período de tiempo, las preguntas obligadas son: si la misma es cumplida, respetada y resguardada por los gobernantes, y si se ha constituido en la regla básica de convivencia pacífica y de construcción democrática de la Sociedad.

Con relación a la primera pregunta la respuesta es lamentablemente negativa, ya que la Constitución no es cumplida ni respetada, menos resguardada por los gobernantes; al contrario, es objeto de una permanente infracción y vulneración.

En cuanto se refiere al cumplimiento de la Constitución, cabe señalar que las normas y reglas previstas por ella no son cumplidas a cabalidad, especialmente en lo que concierne a los valores supremos, los principios, y los derechos fundamentales. A manera de ejemplo, se pueden señalar los siguientes casos: 1) el art. 12, que proclama el principio de separación de funciones, no es cumplido a cabalidad, pues los órganos Legislativo, Judicial y Electoral Plurinacional se encuentran subordinados al órgano Ejecutivo; ello se puede constatar en la actuación cotidiana de los mencionados órganos del poder constituido; 2) el art. 18, que consagra el derecho a la salud y determina que “el Estado (a través del gobierno) garantiza la inclusión y el acceso a la salud de todas las personas, sin exclusión ni discriminación alguna” y que “el sistema único de salud será universal, gratuito”, no es cumplido, ya que no todas las personas pueden acceder a los servicios de salud de manera gratuita; 3) el art. 45, que consagra el derecho a la seguridad social, definiendo que el mismo cubre, entre otros, el desempleo y pérdida de empleo mediante el pago de una renta, no se cumple ya que a la fecha no existe la cobertura de la mencionada renta.

De otro lado, la Constitución no es respetada ni resguardada por los gobernantes ni por los gobernados; es lamentable constatar que en los primeros no existe lealtad constitucional, y en los segundos no existe cultura constitucional; y ello tiene vieja data, pues en la historia republicana los gobernantes invocaron e invocan la Constitución en tanto y cuanto responda a sus intereses de detentar y perpetuarse en el poder, pero la ignoran, la quebrantan, infringen o reforman cuando se contrapone a sus intereses. En lo que concierne a los gobernados, especialmente los movimientos sociales, en un pasado próximo no respetaron la Constitución arguyendo que no habían sido parte en su aprobación y adopción; ese argumento hoy no tiene sustento alguno, porque fueron ellos los que adoptaron la que actualmente se encuentra en vigencia.

En estos tres años de vigencia, el Gobierno ha infringido y vulnerado permanentemente la Constitución, como prueba de ello se pueden señalar, entre otros, los siguientes casos: 1) la promulgación del Decreto Supremo Nº 138, que concentra la jurisdicción y competencia de los jueces y tribunales de justicia en la ciudad de La Paz para juzgar a las personas que cometan delitos de terrorismo, alzamiento armado y sedición; 2) la emisión de la Ley Nº 004 de Lucha contra la Corrupción, que prevé la aplicación retroactiva de la Ley Penal y el juzgamiento en rebeldía; 3) la emisión de la Ley Nº 007, que dispone la suspensión de los jueces a la sola imputación formal; 4) la promulgación de la Ley 031, que prevé la suspensión de las autoridades de las Entidades Territoriales Autónomas (gobernadores y asambleístas departamentales, alcaldes y concejales municipales); 5) la emisión de las leyes Nº 025 y N 027, que introducen causales de inelegibilidad al cargo de magistrados de los altos Tribunales de Justicia del Estado, discriminando por razón de ocupación; 6) la violenta represión a los marchistas del TIPNIS; 7) la violenta represión en los bloqueos de Caranavi; 8) la persecución judicial a los líderes cívicos y políticos de oposición; 9) la destitución de autoridades democráticamente elegidas. Como éstos, existen muchos otros casos de violación a la Constitución que resultaría largo enumerarlos en este trabajo.

Por su parte, algunas organizaciones sociales también infringen la Constitución; así, a manera de ejemplo, se pueden citar los siguientes casos: 1) el ingreso violento de éstas organizaciones a la propiedad privada del ex Vicepresidente de la República y la violación del derecho a la integridad física y psicológica de su esposa e hija; 2) los maltratos físicos inferidos al líder de los pueblos indígenas de las tierras bajas Marcial Fabricano; 3) la discriminación de estudiantes mujeres por razón de género en el Colegio Bolívar; y muchos otros casos que sería largo enumerarlos.

Para concluir, respondiendo a la segunda pregunta, se puede señalar que lamentablemente la Constitución, en estos tres años de su vigencia no se ha constituido en la regla básica de convivencia pacífica y de construcción democrática de la Sociedad; ello porque no se la cumple a cabalidad, no se la resguarda, y mucho menos se la respeta como corresponde.

Tomado de hoybolivia.com