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Reforma al Código Tributario

JAIME RODRIGO 

Está en mesa un propuesta de reforma del principal instrumento normativo en materia tributaria propuesto por el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas, que propone flexibilizar el cálculo de la deuda tributaria, cuya pluralidad de componentes ha tensionado enormemente la relación entre fisco y contribuyentes.

Es que los intereses del fisco están protegidos desde una triple perspectiva: i. restitución del valor presente del dinero, lo cual se logra con la utilización de UFV’s, que refleja la tasa de inflación; ii. cobertura de los costos financieros en que pudo incurrir el Estado por falta de disponibilidad del ingreso tributario oportuno, con los intereses corrientes, lo cual se logra en demasía al aplicarse un interés compuesto; y, finalmente, iii. la sanción que castiga el incumplimiento, reproduciendo el valor del tributo omitido, pero además expresado en UFV’s, que intrínsecamente contiene un plus y que pretende, además, aplicarse sobre valores históricos de la deuda, a pesar de que éstos ya se hubiesen saldado parcialmente.

Es lógico pensar que la aplicación simultánea de una multitud de componentes proyecta el cálculo de la deuda tributaria a montos que pueden superar varias veces la suma original, dependiendo el tiempo de mora transcurrido; más aún si se considera que los periodos de cálculo y su exigibilidad han sido extendidos en el último tiempo hasta llegar a límites extremos o, inclusive, volverse ilimitados con la prescripción de 10 años para el ejercicio de la facultad de determinación del fisco e imprescriptibilidad de las deudas ejecutoriadas.

El proyecto propone la disminución de la tasa de interés, que hoy adopta la tasa del mercado bancario -con promedio de 8,5% al 4%, 6% y 8%, según los plazos de la mora- pero se mantiene el cálculo de interés compuesto. Por otro lado, se difiere el periodo para acogerse al arrepentimiento eficaz hasta dentro de los diez días posteriores a la emisión de la Vista de Cargo. Finalmente, se aclara que la base de cálculo de la sanción por omisión de pago en la determinación de oficio debe descontar los pagos a cuenta y aplicarse sobre los saldos del tributo omitido.

También incluye un capítulo de normas transitorias, instituyendo un periodo de regularización de deudas tributarias con determinados incentivos para el caso de fiscalizaciones en curso anteriores a la Vista de Cargo o, inclusive, hasta dentro de diez días posteriores, dándoles la opción de acogerse al arrepentimiento eficaz.

También para el caso de estar concluidas, pero sin haber acudido a su impugnación y antes de llegarse a remate o adjudicación con una rebaja de multas hasta del 60%.

Finalmente, se incluye los casos con impugnación en curso sin fallos ejecutoriados, que previo desistimiento también pueden rebajarse en el mismo porcentaje.

Como un incentivo adicional, además, se instituye el procedimiento de pronto pago hasta el 30 de junio o 30 de septiembre del año en curso con rebajas adicionales del 10 y 5%.

Al mantener el interés compuesto, este componente tiene un efecto exponencial en el cálculo de la deuda, lo cual le resta efectividad a la rebaja del interés, especialmente en el largo plazo. El efecto de onerosidad que tiene la aplicación simultánea de varios componentes no se corrige con rebajas porcentuales. Esto significa que una reforma eficaz para alcanzar el objetivo propuesto con la reforma del Código Tributario requiere de mayor profundidad y mejor alcance, que no puede dejar por fuera el tema de la prescripción, dado el impacto que tiene el transcurso de plazos en el cálculo de la deuda.

En el espíritu de los principios tributarios de capacidad económica, proporcionalidad, transparencia, sencillez administrativa y capacidad recaudatoria, que proclama la Constitución Política del Estado, es legítimo que en el cálculo de la deuda tributaria se proponga la restitución del costo de oportunidad del dinero no ingresado al fisco.

Pero ése debe ser también su límite, lo cual se puede lograr con menos componentes y con fórmulas más sencillas.

El beneficio del arrepentimiento eficaz no puede estar condicionado al pago total, ello resta espontaneidad al contribuyente. Lo más práctico es que el beneficio sea proporcional sobre los montos pagados, dando lugar a que el contribuyente impugne los saldos no admitidos. Las sanciones deben alcanzar solamente los saldos insolutos.

Jaime Rodrigo Machicao experto en tributación.

Tomado de  paginasiete.bo

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