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Donald Trump prepara palos y zanahorias en su estrategia para Medio Oriente

GEORGE CHAYA 

Con el presidente electo, Donald Trump, asumiendo el cargo en dos meses, él y su administración tendrán la oportunidad de desempeñar un nuevo papel en Medio Oriente, a través de lo que sus asesores están denominando un "plan estratégico con visión hacia el 2020".

El diario Egipcio Al-Masry Al-Youm publicó ayer un informe donde sostiene que "bajo la administración anterior, EEUU desdeñó políticas estratégicas cuando Obama se inclino por la Hermandad Musulmana como aliado regional para lograr reformas políticas en el mundo árabe. Esa política errónea llevo a la administración saliente al fracaso regional".

Al Ahram, otro periódico importante de El Cairo, refiere que "de cara al futuro, el año clave será el 2020 ya que configurara un punto de inflexión en la política de la región".

Lo mismo piensan muchos analistas y responsables de formulación de políticas que acompañarán a Trump en Washington, y en las cancillerías árabes, que son parte interesadas, acuerdan que ese año será clave para alcanzar progreso y objetivos democráticos.

"El gobierno de Trump va a modificar el enfoque de Estados Unidos en Medio Oriente, y para ello se requiere una hoja de ruta sólida de 2017 a 2020", declaró el principal asesor de asuntos exteriores, Newt Gingric, a la cadena Fox News. "Todos conocemos los errores y horrores de aquella región cometidos por la administración saliente, de allí que los próximos cuatro años serán críticos hasta 2020", aseveró Gingrich.

"El plan 2020 de la administración Trump se direccionará a varias áreas clave. Ahora es el momento de equilibrar las relaciones con el Mundo Árabe Islámico, usando palos y zanahorias para lograr la transformación genuina en aquellos países debido al bajo precio del petróleo, pero también desde lo estructural en las relaciones sociales para la región en materia de religión y secularismo", amplió el principal asesor del presidente Trump.

En línea con Newt Gingrich, el futuro Secretario de Defensa, Jeff Sessions, declaró que "los países de Oriente Medio necesitan un plan de transformación pero si no hay una verdadera revolución social acompañada por una cuarta Revolución industrial en estos estados, ellos padecerán severos problemas.

"El presidente Trump conoce la situación y puede tratar positivamente con sus problemas para que los estados regionales sean más pro-activos en beneficio de recibir zanahorias y no palos", agregó Sessions.

Por otro lado, el gobierno de Putin sostiene que "Trump deberá colaborar con Rusia contra ISIS y Al Qaeda, y que ese objetivo es crítico de cara a 2020".

La administración Trump -de cara al 2020- no sólo va a asociarse con el Kremlin contra el extremismo sino también va colaborar con Moscú en la región. Este cambio dramático y necesario respecto a la anterior administración preparará el escenario para atacar no solo a ISIS sino también a Al-Qaeda y otros movimientos yihadistas en varias jurisdicciones. Algunos estados árabes están contentos con este enfoque pero otros pueden reaccionar negativamente.

Un funcionario del Consejo de Cooperación de Países del Golfo (CCPG) declaró que "la presidencia de Trump creará nuevas divisiones en el mundo árabe que pueden ser favorables para nosotros para ir tras los grupos extremistas".

Para la prensa saudita, "un gobierno de Trump va a sacudir el enfoque de Estados Unidos contra el Extremismo. El pronóstico para la evolución de los grupos extremistas no es positivo". "El gobierno de Trump será agresivo en la lucha contra el terrorismo e interrumpirá el financiamiento a los terroristas".

Trump dijo: "Estábamos lidiando con la desesperación, y es una desgracia. Creo que los acuerdos deben ser cumplidos. Pero los acuerdos deben ser bien negociados. Debemos redoblar las sanciones a quienes no cumplan". El presidente se inclinaría por desechar varios acuerdos, por ejemplo el Acuerdo Nuclear con Irán.

Por último, la administración Trump planea disponer de planes de contingencia para cualquier posible implosión de un estado árabe dada las áreas de ingobernabilidad que se aprecian.

Hoy, EEUU está atrapado en un atolladero creado por la administración Obama por lo que debe reconstruir una política exterior coherente y realista del escenario de Oriente Medio con una visión muy clara para los próximos cuatro años.

La administración Trump necesita diseñar un plan estratégico integral de cara al 2020 con un cronograma y objetivos plausibles de ser alcanzados. Ahora es el momento de aportar equilibrio a las relaciones en la región desde la conocida estrategia de las Relaciones Internacionales del palo y zanahoria para dejar atrás la herencia del derrumbe de liderazgo regional de la administración de Obama.

Tomado de eldiarioexterior.com

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