Buscar en nuestras publicaciones:

¿Cual dignidad?

JAVIER PAZ 

Evo Morales subió al poder con promesas de traer dignidad al pueblo boliviano. ¿Qué entendemos por dignidad? El significado es amplio y podríamos entender que una persona es digna para cierto cargo cuando reúne las condiciones intelectuales, morales y la experiencia para desempeñar bien sus funciones o a la dignidad de un padre que puede decir a sus hijos, sin faltar a la verdad, que no ha estafado a nadie, que ha sido un hombre honrado, que lo que ha conseguido, sea poco o mucho, lo ha hecho con su esfuerzo y sudor.

Al parecer, el concepto que Evo Morales tiene de dignidad consiste en insultar a Estados Unidos y a dignatarios de Estado que no son de su agrado. Aparte de eso, tenemos los bonos, como la renta Dignidad, cuya implementación se la debemos al Gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada, bajo el nombre de Bonosol (tanto Hugo Banzer como Evo Morales tienen el dudoso mérito de cambiarle el nombre). Pero los bonos, aunque pueden paliar la pobreza en el corto plazo, no significan dignidad para el pueblo, porque ¿quién puede sentirse digno de vivir de limosnas?

Imagino que la forma en que un gobierno puede ser digno es, en lo interno, respetando los derechos humanos, procurando que los servidores públicos sean amables y serviciales con los ciudadanos, estructurando un sistema eficiente y ágil que reduzca la cantidad, el costo y el tiempo de trámites que tienen que sufrir los habitantes y generando las condiciones jurídicas para que sean los propios habitantes los gestores de su bienestar. Y en lo externo creo que podemos hablar de un país digno cuando cumple sus compromisos con otros países y tiene una postura seria, prudente y mesurada frente a los problemas globales.

Lamentablemente lo que hoy tenemos es gente postergando el baño y la defecación porque no hay agua, gente haciendo colas kilométricas desde la madrugada para recibir un bono, conseguir una ficha de atención médica o llenar un balde con agua; tenemos presos políticos y un periodismo asustado de tanta persecución; tenemos más corrupción que nunca y un sistema de justicia que funciona como una mafia. Y en lo externo tenemos un hazmerreír de presidente que no sabe si tuvo un hijo o qué inversión se hizo en agua; en fin, no sabe nada, pero afirma que el capitalismo produce terremotos o que las hormonas del pollo causan desviaciones en los hombres. Tenemos el luto y la vergüenza de un avión siniestrado y 71 muertos por la irresponsabilidad de las autoridades civiles. ¿De cuál dignidad habla el presidente?

Tomado de eldeber.com.bo

Búscanos en el Facebook

Artículos del autor