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Filosofía Política



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La igualdad del socialismo y la igualdad del capitalismo


(Martes, 01 Agosto 2017)

IVÁN CARRINO 

Un liberal y un socialista van caminando juntos por la calle. A pesar de sus diferencias, son grandes amigos y se conocen de toda la vida. A poco de andar, ven la imagen siguiente.

Una persona tirada sobre unos colchones y mantas en una esquina. De la mano, una correa que sostiene un perro víctima de incontables pulgas y garrapatas. Bien cerca del mendigo, un vino de mala calidad. Éste, junto al frío y la violencia, son amenazas para la salud del indigente.

A metros de él, sobre la calle, una camioneta 4×4 recién salida del concesionario. El vehículo transporta a un importante empresario y a sus dos hijos, ambos estudiantes de la mejor universidad de los Estados Unidos.

Al ver la situación, el amigo socialista no hizo más que reflexionar sobre la injusta situación de desigualdad que vive el mundo. A solo metros de distancia conviven la extrema pobreza con la más contundente muestra de bienestar económico y opulencia. La 4×4 y el indigente son el fiel reflejo del capitalismo, donde unos pocos tienen todo, mientras son muchos los que no tienen casi nada.

El liberal reaccionó de manera diferente. Sin dejar de estar apesadumbrado por la delicada situación del indigente, destacó que, a su criterio, lo importante no era la desigualdad entre unos y otros, sino simplemente que su vecino no tenga una buena alimentación y un techo digno.

En general, estas dos posturas suelen enfrentarse en el debate público. El foco del socialista es la igualación de pobres y ricos; el del liberal, la superación de la pobreza.

Esto hace que muchos sostengan que a los socialistas les interesa la desigualdad mientras que los liberales no prestamos atención a ella.

El populismo es el germen de la tiranía


(Martes, 01 Agosto 2017)

ROBERTO CACHANOSKY

Voy a empezar esta nota con una frase que va a escandalizar a más de uno

Por qué llamaron tantas veces socialista a Milton friedman


(Martes, 01 Agosto 2017)

JUAN RAMÓN RALLO

Acaba de cumplirse un año de la muerte de Milton Friedman, para muchos el liberal más importante del siglo XX.

Hacia el Estado democrático y neutral


(Sábado, 22 Julio 2017)

ARMANDO MÉNDEZ

Las sociedades, en su proceso de avance evolutivo, se dirigen a la consolidación de Estados democráticos verazmente representativos y neutrales en un contexto de economía de mercado mundial. Se entiende por esto, aquel Estado que no privilegia a grupo social alguno y realiza funciones imprescindibles que toda sociedad moderna requiere, como son las de seguridad, infraestructura y garantía de estabilidad económica, para lo que debe disponer de normas, previamente establecidas por sus poderes legislativos e instituciones.

El intervencionismo estatal, tan en boga en el mundo, debilita la democracia y ha demostrado ser contraproducente para los objetivos de lucha contra la pobreza, y se ha constituido en fuente de conflicto social porque incentiva a que todos dirijan su mirada hacia las instituciones estatales para la solución de sus particulares problemas, lo que es humanamente imposible que pueda ser realidad.

El encanto socialista


(Viernes, 21 Julio 2017)

JAVIER PAZ 

Estos días, Samuel Doria Medina, uno de los hombres más ricos de Bolivia, orgullosamente participó de un congreso de la Internacional Socialista, del cual es miembro. Recuerdo un discurso de Rubén Costas ante una multitud a los pies del Cristo en el cual afirmó que Evo Morales era un falso socialista y que él (Costas) le iba a mostrar lo que era el verdadero socialismo.

El socialismo propugna el control de los medios de producción en manos del Estado. Incluso estirando lo más posible las definiciones de socialismo, es difícil catalogar a uno de los empresarios más ricos de Bolivia y al actual gobernador de Santa Cruz como socialistas.

La visión universal de un premio Nobel chino


(Viernes, 21 Julio 2017)

IAN VÁSQUEZ 

La semana pasada murió preso y de cáncer en un hospital el gran defensor chino de la libertad Liu Xiaobo. El régimen de Beijing le negó la atención médica adecuada que podría haber alargado o salvado su vida.

Fracaso del Igualitarismo


(Jueves, 20 Julio 2017)

ROBERTO LASERNA

Fracaso del Igualitarismo
Las revoluciones, casi siempre impulsadas por la lucha contra la desigualdad, están condenadas al fracaso. No importa cuán radical sea la redistribución de riquezas que ellas logren ni cuánta violencia ejerzan para prevenir la acumulación, la desigualdad renace desde su propio núcleo.

El único éxito de largo plazo que tienen las revoluciones es no intencionado, y consiste en abrir espacios para la movilidad social. Lamentablemente, el costo que imponen a las sociedades es muy alto si se lo compara con los procesos graduales de cambio social y económico que acompañan al desarrollo en democracia. Éstos, además, evitan la confusión entre desigualdad e injusticia, y generan una equidad más sólida y duradera.

El secreto de Herbert Klein
La primera parte de la tesis anterior está sustentada en un libro publicado en 1981: La revolución y el renacimiento de la desigualdad. Una teoría aplicada a la Revolución Nacional en Bolivia. Es sorprendente que este libro no se conozca en nuestro país, considerando la obsesión que tenemos con las reformas del 52 y que tiene como coautor a un reconocido “bolivianista”: Herbert Klein. El otro es Jonathan Kelley.

Ellos sostienen que Bolivia prueba el fracaso al que están condenadas las revoluciones. Su libro se basa en datos referidos a la generación que vive la revolución y a la que le sigue, obtenidos de una encuesta realizada a 1130 jefes de hogar en seis comunidades de altiplano, valles y llanos, las que fueron detalladamente estudiadas por antropólogos y sociólogos que vivieron en ellas entre 1965 y 1966.

La desigualdad no daña a las sociedades


(Jueves, 20 Julio 2017)

IVÁN CARRINO 

Las redes sociales son un mundo realmente fascinante. Lo mismo que antes hacíamos en un grupo pequeño, en familia o solos en el living de nuestra casa, hoy podemos compartirlo con miles. Miramos un programa de TV, comentamos algo en Twitter, y otros pueden sumarse a nuestra idea o bien dar un punto de vista diferente.

A los que vivimos de analizar la coyuntura y las ideas que dan forma a nuestras sociedades, nos sirve tanto para difundir una mirada, como para nutrirnos de otras distintas.

Precisamente eso es lo que me pasó hace unas semanas.

En un lapso de dos o tres días, dos usuarios de la famosa red del pajarito me compartieron el link a una charla TEDprotagonizada por el “epidemiólogo social” británico Richard Wilinkinson. El intrigante título de la misma era: “Cómo la desigualdad daña a las sociedades”.

En realidad, la presentación de 15 minutos realizada por Wilkinson es un resumen de la obra “The Spirit Level”, que escribió en conjunto con Kate Pickett en el año 2010. Dicho trabajo plantea que la desigualdad de ingresos entre las personas de un país es la responsable por una serie de diferentes “males sociales”.

Los autores miden la desigualdad como la diferencia entre lo que ingresa el 20% más rico y el 20% más pobre de un país. Luego crean un índice de “males sociales” que está compuesto por diversos indicadores, tales como: el nivel de confianza, las enfermedades mentales (incluyendo el alcoholismo y la drogadicción), la mortalidad infantil, la obesidad, el desempeño escolar de los niños, la cantidad de hijos de los adolescentes, la tasa de homicidios y de encarcelamientos y, por último, la movilidad social.

Al cruzar estos datos llegan a una alarmante conclusión: en cada una de estas variables, a los países más desiguales les va peor. Esto sería una muestra indiscutible de que la desigualdad es la responsable y de que es necesario combatirla.

La verdad os hará liberales


(Jueves, 13 Julio 2017)

GABRIEL ZANOTTI 

No es la primera vez que hay un debate interno sobre este tema entre los liberales

¿Quiénes son los fascistas?


(Jueves, 13 Julio 2017)

AXEL KAISER

Uno de los insultos que más disfruto en redes sociales es el de "fascista". Por algún motivo, para cierta izquierda, el liberalismo y el fascismo son la misma cosa. Veamos entonces si tienen razón aquellos que pretenden etiquetar de fascistas a los que defendemos un Estado limitado, un mercado abierto y la más amplia libertad individual posible.

Partamos citando al líder del partido fascista italiano, el dictador Benito Mussolini, que de seguro sabía algo sobre el tema. En su escrito "La doctrina del fascismo", el Duce diría lo siguiente: "Anti individualista, la concepción fascista de la vida destaca la importancia del Estado y acepta el individuo solo en la medida en que sus intereses coinciden con los del Estado... Es opuesto al liberalismo clásico que surgió como reacción al absolutismo y agotó su función histórica cuando el Estado se convirtió en expresión de la conciencia y voluntad del pueblo. El liberalismo negó al Estado en nombre del individuo; el fascismo lo reafirma". Los fascistas, dice entonces Mussolini, creen en que el Estado prima por sobre el individuo, rechazando categóricamente el liberalismo clásico -hoy muchas veces mal llamado "neoliberalismo"-. Reivindican una visión colectivista según la cual el Estado es el agente fundamental del progreso social, económico y moral, y máxima expresión de bienestar colectivo, además de único depositario de la "voluntad del pueblo". En todo ello, el fascismo es casi idéntico al socialismo. Y como el socialismo, el fascismo se opone también radicalmente al capitalismo.

Vea lo que diría Adolf Hitler, cuyas credenciales fascistas no se atrevería a disputar ni el más afiebrado antiliberal: "Somos socialistas, somos enemigos a muerte del sistema económico capitalista actual, porque explota al económicamente débil con sus salarios injustos, con su valoración del ser humano de acuerdo con la riqueza y la propiedad... y estamos determinados a destruir ese sistema bajo toda circunstancia". Si las palabras de Hitler le suenan casi idénticas a las de algunos políticos e intelectuales socialistas de moda que quieren acabar con el sistema "explotador neoliberal", es porque efectivamente están inspiradas en la misma doctrina colectivista. Hitler resumiría la esencia de esta visión de la mejor manera en su famosa frase de acuerdo con la cual "las necesidades de la sociedad vienen antes que las del individuo".

Por el derecho a la discriminación


(Viernes, 07 Julio 2017)

MISESHISPANO.ORG 

Los proyectos de ley “contra la discriminación” o “antidiscriminación” generalmente reponen en el tapete el tema de las minorías y el respeto que teóricamente debe asegurarles el Estado ante las agresiones de quienes pertenecen al mainstream. El problema que puede parecer a muchos algo sencillo -se dicta una ley y los brutales y cobardes ataques de estos últimos días desaparecen como por arte de magia- tiene diversas aristas que lo tornan bastante más complejo y justifican un tratamiento más profundo. Intentaremos exponer nuestra postura libertaria al respecto colaborando a la discusión seria que merece tan sensible tema.

I.- Definiciones relevantes
En primer término, creo conveniente definir con precisión los términos relevantes de la discusión, pues existe mucha confusión, y me atrevo a decir mito, al respecto. Cuando una parte entiende por silla una mesa y la otra un mueble para sentarse, no existirá manera alguna de llegar a buen puerto.

1.- Discriminación.
Si recurrimos al Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, que como se sabe, y al igual que un detergente fija, limpia y da esplendor, “discriminar” consiste básicamente en “seleccionar excluyendo”. A renglón seguido entrega una nueva acepción algo más valorativa y política, “Dar trato de inferioridad a una persona o colectividad por motivos raciales, religiosos, políticos, etc”.

Esto implica a lo menos dos cosas, a saber: a) que la discriminación no es mala per se, y, b) que el paso del tiempo y el “avance” del pensamiento ha logrado que el lenguaje recepcione con un juicio valorativo negativo, el acto de discriminar por algunas razones. ¿¡Nada de malo tendría entonces discriminar porque sí o motivos no analogables a las que señala el diccionario!?

El trato igualitario puede discriminar
¿Pero es esto tan así? Volvamos por un instante al concepto de discriminación descrito, puede que resulte insuficiente o erróneo. ¿Qué pasa si tratamos como iguales a quienes son distintos? Siguiendo la misma lógica agrego… ¿Qué pasa si trato de manera disímil a quienes son idénticos? ¿No estaremos recién en este caso frente a un acto de discriminación?

Egoísmo racional: el camino a una sociedad benevolente


(Jueves, 06 Julio 2017)

MARÍA MARTY 

Cuando la novelista y filósofa rusa-americana Ayn Rand publicó su libro “La Virtud del Egoísmo” (The Virtue of Selfishness), su título generó una serie de reacciones poco favorables.

Las instituciones y las ideas: las fuentes del bienestar


(Jueves, 06 Julio 2017)

DAKAR PARADA

La condición natural del ser humano siempre ha sido la pobreza. La creación de riqueza es un fenómeno de reciente data en nuestra historia como especie. Se puede situar el inicio del progreso del bienestar humano en hace dos siglos o dos siglos y medio.

No solo ha aumentado el PIB, sino que otros indicadores han mejorado notablemente, como por ejemplo la reducción de la mortalidad infantil, el aumento de la esperanza de vida, la erradicación de enfermedades entre otros, indican que los últimos dos siglos son el periodo distintivo de la historia en cuanto a el aumento del bienestar.

Evidentemente, no todas las regiones del mundo han progresado de la misma forma y en la misma cantidad. El progreso se ubicó primero en Europa y más tarde en Norteamérica. La pregunta obvia es: ¿Por qué, desde el siglo XVIII, estas regiones cambiaron la historia de la humanidad, saliendo de la pobreza? Hay casi tantas respuestas a la pregunta anterior, como doctrinas económicas. Algunos hablan de los recursos naturales, de la posición geográfica, incluso de la raza de sus habitantes. Otros argumentan que dicha prosperidad viene como consecuencia del colonialismo y el saqueo.

Sin embargo, ninguna de las anteriores razones, explican casos de países que otrora fueron relativamente prósperos y ahora son pobres o viceversa. En el caso de un país pobre hace menos de cien años y que en la actualidad goza de una riqueza relativa tenemos a Irlanda, país que hace 40 años eran de los más pobres de Europa y ahora es de lo más prósperos.

En el caso contrario tenemos a Venezuela, cuyo empobrecimiento desde la década de los 70 hasta ahora ha sido ininterrumpido año a año con una que otra excepción. Precisamente, es al estudio de qué ha pasado con Venezuela a lo que se refiere el artículo: “El papel crítico de la libertad económica en el dilema de Venezuela”, escrito por Hugo J. Faria y Hugo M. Montesinos Yufa.

Faria y Montesinos, nos hacen un pequeño relato histórico desde 1800, destacando como Venezuela creció económicamente durante la primera mitad del siglo XX, gracias a los ingresos petroleros. Específicamente entre los años 1920 y 1957 con un grado relativamente alto de libertad económica. Esta prosperidad económica desemboco en libertad política para 1958.

Restituir la democracia es un derecho, no es un golpe de Estado


(Jueves, 06 Julio 2017)

CARLOS SÁNCHEZ BERZAÍN

La dictadura castrista que oprime Venezuela y su ejecutor el dictador Nicolás Maduro, en el curso de su inevitable caída, ha tratado de presentarse como víctima de un “golpe de estado” frente a la movilización del pueblo dispuesto a recuperar su libertad. Cuando el gobierno viola a diario los derechos humanos de sus ciudadanos llevándolos a una crisis humanitaria, cuando se ha vulnerado toda la institucionalidad democrática y se impone un régimen intervencionista y tiránico, el pueblo no solo tiene el derecho, sino la obligación de recuperar su soberanía: la restitución de la democracia no es golpe de estado, es el ejercicio de un derecho fundamental.

Las fallas de la política


(Jueves, 06 Julio 2017)

MARTIN KRAUSE

En toda sociedad hacen falta un mecanismo para permitir que se expresen las preferencias de los individuos y señales que guíen a los productores a satisfacerlas.

La pobreza es resultado de la política


(Jueves, 29 Junio 2017)

ENRIQUE BLASCO

Los elevados índices de pobreza señalan demasiadas personas que no consiguen la cantidad de bienes y servicios necesarios para un nivel de vida aceptable. Y muchas otras obtienen ingresos insatisfactorios. ¿Por qué ocurre eso? Pueden postularse varias causas.

1. La sociedad y sus instituciones obstaculizan que ese 30% de personas pobres obtengan los servicios necesarios, ya sea obstruyendo sus posibilidades de trabajar productivamente o quitándoles remuneraciones y prestaciones.

2. La sociedad no genera los bienes y servicios que su potencial ofrece, por entorpecimientos o trabas variadas. Demasiadas personas son incentivadas a trabajar- en actividades improductivas o poco eficaces. También impidiendo a otros producir o conseguir los bienes y servicios esperables, desviando recursos hacia actividades poco productivas.

La sociedad traba la producción de bienes y servicios de varias formas diferentes:

1. Demasiadas actividades improductivas. Por ejemplo, empresas subsidiadas o privilegiadas con protecciones diversas, ya sean impuestos diferenciales más favorables, restricciones a los que pudieran competirles, subsidios para actividades de escasa eficacia en atender necesidades de las personas. Eso desincentiva las actividades productivas al transferir recursos a las menos productivas. También el gasto estatal innecesario, sea porque resulta excesivamente costoso (sobreprecios) o porque no satisface los servicios requeridos por las personas (un camino que no se utiliza, justicia remolona o imprevisible, cortes de luz, escuelas sin clases educativas).

2. Subsidios personales que desalientan trabajar productivamente. Por ejemplo, pagos para mantener desempleados a quienes podrían trabajar de forma productiva.

El corazón de la corrupción en América Latina está en la esencia misma del Estado


(Jueves, 15 Junio 2017)

HANA FISCHER

En todas partes los políticos y burócratas suelen a despilfarrar la plata extraída a los contribuyentes. Sin embargo, en América Latina ese derroche alcanza cotas superlativas. Eso nos conduce a interrogarnos ¿por qué ocurre eso?

Hay muchas posibles respuestas. Entre las principales se suele mencionar a la cultura imperante en esta región. Asimismo, a razones históricas: ese tipo de conducta estatal se arrastra desde la época colonial y continuó luego de las respectivas independencias.

Si bien esas explicaciones son correctas, ilustran tan solo parcialmente la verdad. Si esas fueran las causas esenciales —por definición inmodificables— entonces Latinoamérica estaría condenada a chapotear eternamente en medio de la mediocridad, la corrupción y el subdesarrollo.

Pero eso no es así. La prueba es la evolución de algunos países que lograron revertir esa nefasta tendencia e incorporar una saludable cultura política. Entre los casos más notables están Nueva Zelandia, Irlanda y Estonia. Esas naciones eran estatistas, burocratizadas, con una economía decadente debido a las múltiples regulaciones mal concebidas y a los monopolios estatales. Pero líderes lúcidos convencieron a la ciudadanía de la bondad de los cambios que pretendían implementar. Los resultados en cada uno de esos países han sido tan increíbles, que suelen ser tildados de “milagro”.

De los mencionados éxitos, nuestro continente podría sacar provechosas lecciones. Debería empezar por desentrañar cuál fue la fórmula para cambiar en relativamente poco tiempo la cultura general.

A nuestro entender, las raíces tanto de las buenas como de las malas prácticas son los incentivos que operan en el ámbito público. Ellos se materializan en el derecho vigente y en las instituciones. Los incentivos perversos fomentan las diferentes variedades de corrupción (clientelismo, amiguismo, nepotismo, designar para dirigir a empresas estatales a individuos incompetentes pero correligionarios, etc.). En cambio, cuando los estímulos son los adecuados, ellos impulsan las conductas virtuosas.

Recordando a Adam Smith


(Jueves, 15 Junio 2017)

MARC CLEINM 

Adam Smith es uno de los personajes en la historia del pensamiento económico del que ningún economista debe olvidarse al momento de profundizar algún trabajo o propuesta de investigación.

Francisco olvida el legado libertario de la Iglesia


(Miércoles, 14 Junio 2017)

JEFFREY TUCKER

Bueno, es algo muy relevante cuando el Papa ataca al libertarismo por su nombre.

Por qué necesitamos a Friedman


(Miércoles, 07 Junio 2017)

AXEL KAISER 

Pocas mentes en la historia de la economía han sido más brillantes e influyentes que la de Milton Friedman. Por lo mismo, pocas han sido más caricaturizadas y detestadas por la izquierda. En momentos en que Chile entra en la pendiente sin fondo del populismo, rescatar a Friedman no es un gusto académico, sino una necesidad. Después de todo, fueron las ideas que él defendió de manera tan apasionada las que evitaron que nuestro país siguiera el ruinoso camino propuesto por izquierdas y derechas en el pasado.

Lo primero que la historia intelectual de Friedman nos enseña es que no se debe hacer concesiones a los socialistas por el afán de caer bien o ser políticamente correctos. En un país en que quienes no son socialistas se acomplejan de defender lo que creen, el ejemplo de Friedman, que jamás transó con el fin de ser más popular, resulta esencial no solo para entender por qué estamos cerca de arruinarlo todo, sino para saber cómo actuar hacia el futuro. Friedman iba de frente, sin temor, sin complejos y sin importarle lo que la mayoría pensara de lo que decía. Fue precisamente esa actitud honesta y ganadora la que lo convirtió en el intelectual público liberal más influyente de la segunda mitad del siglo pasado.

Como Hayek, era un convencido de que las ideas mueven a la sociedad. Por eso, a pesar de haber ganado el Premio Nobel y de haber sido un académico extraordinario, no dudó en asistir a cuanto debate pudo, en escribir libros de difusión para el lector no especialista e incluso, en hacer programas de televisión. Tampoco dudó en culpar a los empresarios del tránsito que los países hacen hacia el socialismo, cuando correspondía.

En un notable artículo titulado "El impulso suicida de la comunidad empresarial", Friedman argumentó que lejos de apoyar económicamente a aquellos que defienden la sociedad libre, la mayoría de los empresarios buscaban congraciarse con intelectuales, ONG y grupos que trabajaban en socavar los fundamentos institucionales que sostenían el mercado, precisamente el sistema que les permitía a ellos alcanzar la posición que tenían en países avanzados. ¿Le suena conocido?

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