Buscar en nuestras publicaciones:

Noticias de la semana



Buscar por nombre:  

Mostrar   artículos por página

Notas sobre los 11 años pasados y los que vienen


(Viernes, 11 Agosto 2017)

Fuente: paginasiete.bo (Por CARLOS MIRANDA)

Estimado lector, debo confesar que en gran parte las reflexiones en las próximas líneas han sido motivadas por las actividades de homenaje a la Pachamama del círculo oficialista y también del opositor, una semana antes de las fiestas patrias.

Lo que llama la atención es que el oficialismo, además de agradecer por los años de bonanza, pretendería que la Pachamama ejercite su influencia para que continúen en el poder y así completar su ciclo de cambio económico y social. Obviamente, la oposición exhibirá la ley sobre el TIPNIS, que desdice todo el discurso de respeto a la Madre Tierra del actual Gobierno.

Esas declaraciones y denuncias no se sabe si se harán desde las apachetas tradicionales o en Beijín, donde se cree que la Pachamama tiene oficinas importantes que siguen el crecimiento de la economía china, que determinan la demanda de productos básicos y sus precios que afectan la economía de países en desarrollo.

Pero dejemos a los políticos nacionales definir su diálogo sideral con la Madre Tierra. Nosotros, como desde hace muchos años, continuemos "Hablando sobre energía”.

Este 2017, estamos a un año de concluir el contrato de exportación más grande y beneficioso que ha tenido el país, a 10 años de que concluya el contrato con la Argentina -que tiene casi los mismos volúmenes que el contrato con Brasil- y, además, con un mercado interno tiene tal magnitud que ya no puede ser ignorado. Lo más aconsejable es que hagamos un examen de lo sucedido y lo que puede ser nuestro futuro energético, y que se desate un debate nacional sobre los temas que siguen.

En el siglo XX hemos producido y exportado casi 11 TCF (trillones de pies cúbicos) de gas natural, una cantidad grande de un recurso natural no renovable. No habiendo hasta la fecha ningún descubrimiento importante de reservas, todos los cálculos que siguen están basados en el último dato oficial de 10.4 TCF l 2013. Cuando terminemos nuestro contrato con Brasil tendremos nueve TCF de saldo y cuando terminemos el contrato con Argentina, más nuestro consumo interno, el 2027 tendremos un remanente de dos TCF.

Este simple balance de reservas está mostrando que no es posible renovar el actual contrato con Brasil o llegar a un arreglo similar. Si continuamos sin descubrir reservas, el 2027 tan sólo tendremos gas para nuestro consumo interno por siete u ocho años.

Este balance sólo se podría modificar si en los próximos 10 años se descubren y se ponen en producción más de ocho TCF de gas. Algo muy improbable, porque poner en producción campos de gas y condensado en Bolivia demora de seis a ocho años.

De lo anterior, la primera gran conclusión que debemos sacar es que a partir de la fecha, por varios años, dejaremos de ser un gran exportador de gas natural y, por tanto, tampoco podemos pensar en grandes ingresos por exportación.

Por los mismos motivos, ya no corresponde el proclamar a Bolivia como el centro energético del continente. Ese tren pasó por nuestra estación y lo perdimos en 2004.

No existiendo suficientes reservas, el programa de industrialización del gas con polietileno y polipropileno debe ser postergado. Irónicamente, por manejos administrativos equivocados no se ha adjudicado la construcción de la planta de polipropileno que costaría 2.200 millones de dólares, utilizando reservas internacionales del Banco Central.

Pero lo más importante que ha sucedido en los últimos 11 años es el crecimiento del mercado interno de gas. Así, ha crecido de tres millones m3/d a 15 millones m3/d y se estima que para 2027 será de 25 millones m3/d, siendo el consumo domiciliario, las plantas termoeléctricas y el gas natural comprimido como combustible vehicular los principales rubros del mercado interno del gas.

En palabras simples el país esta gasificado.

Los volúmenes que consume el mercado interno son de tal magnitud que de ahora en adelante las reservas destinadas para este fin deben ser explícitamente indicadas en todo balance de reservas.

Más aún con la mala experiencia exploratoria que se tiene, se debe prever tener una reserva estratégica de por lo menos 20 años para este mercado. Esto significa que cualquier operación de exportación tiene que partir sobre la base de tener seis TCF intocables para el mercado interno.

Esta seria limitación es un pedido adicional para que se puedan descubrir suficientes reservas; por tanto, YPFB debe reforzar la actividad de buscar reservas por sí misma, asociada con las petroleras presentes en el país e, inclusive, conformando un grupo profesional que posea el know how necesario.

Carlos Miranda Pacheco es ingeniero y analista energético.

No diga "Capitalismo"


(Viernes, 11 Agosto 2017)

Fuente: eldeber.com.bo (por JAVIER PAZ)

Un eufemismo es una palabra o expresión más suave o decorosa con que se sustituye otra considerada tabú, de mal gusto, ofensiva, grosera o demasiado franca. Los de Santa Cruz, Bolivia, hemos acuñado un término que no puede ser catalogado de otra manera que como eufemismo: el modelo productivo cruceño. El mentado modelo no es otra cosa que un sistema de propiedad e iniciativa privada, ergo un sistema capitalista.

Y como todo sistema capitalista, funciona, y genera riqueza, saca a miles de persona de la pobreza, crea movilidad social y hace que se diluyan las castas clasistas para reemplazarlas por líderes emprendedores y exitosos de toda laya, raza, nacionalidad y origen socioeconómico.

Pero decir capitalismo es anatema. Defender el capitalismo es sacrílego, herético, inmoral, estúpido. Entonces tenemos que encontrar un paliativo, un maquillaje, un eufemismo: El modelo productivo cruceño. Esta expresión tiene dos ventajas: la primera, que evita nombrar la palabra innombrable, la causante de todos los males del mundo, la semilla de Belzebú, de Satanás.

Por otro lado, tiene el mérito de dar la impresión de que los cruceños han inventado algo, que tienen algo novedoso en cuando a teoría y práctica de organización social se refiere, algo nunca antes visto para ofrecer al mundo y para que el mundo lo copie. Entonces hablar del “modelo productivo cruceño” puede generar cierta autoestima y orgullo, puede llevar a pensar que los cruceños somos originales.

La realidad es que no hay nada de original ni de cruceño en el modelo productivo cruceño, o por lo menos en cuanto a las características del modelo. La originalidad está en el eufemismo.

El modelo funciona y ha hecho de Santa Cruz el mayor reductor de pobreza del país, el polo de atracción de la migración local y foránea y la tierra de las oportunidades incluso a nivel de Latinoamérica. El modelo funciona. Para no confundir a futuras generaciones, para preservarlo y defenderlo en realidad deberíamos llamarlo por su nombre: Capitalismo.

Venezuela y TIPNIS: lecciones


(Viernes, 11 Agosto 2017)

Fuente: paginasiete.bo (por IVÁN ARIAS) 

Días de derrota, días de reflexión. El 30 de julio el chavismo se anotó un punto a favor de su plan dictatorial conducido desde la Habana, matriz de todos los procesos autoritarios disfrazados de causas populares. La MUD no pudo parar la farsa constituyente a pesar de tener a miles y miles de personas en las calles por más de 150 días. ¿Por qué? Esta es la pregunta que obligadamente deben responder los líderes de la MUD, pero que dado que hacia allá vamos, también los bolivianos debemos ensayar algunas hipótesis para aprender y no meter la pata.

El proceso venezolano lo sigo de lejos, pero al mismo tiempo muy de cerca por las lecturas, redes y massmedia. A sabiendas que una cosa es estar en el mismo lugar, me atrevo a ensayar una hipótesis desde la lejanía: la MUD es una oposición errática y sin norte compartido. Creer que el chavismo será derrotado con votos es una utopía gandhiana, muy buena para la India inglesa, pero no para la Venecuba actual.

No parecen concebir que de lo que se trata es de cambiar de régimen y de sistema, y no de gobierno y presidente. Al igual que las primaveras árabes supieron sacar a la gente a la calle, pero no supieron construir un solo liderazgo, una sola mística, un solo sueño, un solo mito, un solo poder. Cada miembro de la MUD lleva agua a su molino. Son suma de egos y no de una causa.

Entre las decenas de elementos que he podido recoger sólo un botón. El 30 de julio reciben un palazo del dictador y el 3 de agosto, dentro de la MUD, se arma un tremendo debate sobre si deben o no ir a las supuestas elecciones regionales de diciembre, que dizque convocará el régimen Venecubano. Desubicatex total que los desnuda. Finalmente, creer que la miseria genera cambios y revoluciones es una falacia. Así lo demuestran el caso actual venezolano, sirio y norcoreano, en los que la indigencia es, más bien, el caldo de cultivo para la manipulación y la opresión; que la miseria es también un arma para que las tiranías metan miedo, provoquen la huida y refuercen el síndrome de Estocolmo: mostrarte comprensivo y benevolente con tu verdugo.

¿Y cómo estamos por casa? La reciente abrogación de la ley (180) de intangibilidad del TIPNIS y reemplazada por la Ley 266 de "desarrollo integral” es un sopapo tamaño baño para los que estuvimos de forma directa e indirecta en la gran victoria de septiembre del 2011, cuando, indígenas y no indígenas, doblegamos al régimen con el poder de la marcha, la razón y el corazón.

Los que en 2011 nos unimos tras la causa, éramos tan disimiles como las pampas andinas y orientales. Unidos, pero cada uno con su propia agenda, a quién más capo que el otro. Ya en 2012 la fuerza acumulada había sido mermada mediante la aprobación de la Ley 222 de "consulta póstuma” y en 2014 el cocalero, verdugo de los indígenas, apoyado por millones de ilusos urbanos y rurales, se dio el gusto de reeditar su victoria electoral para quedarse cinco años más en el poder.

Desde su derrota de septiembre del 2011, el régimen trabajó sistemáticamente y sin descanso para minar, comprar, sobornar, atemorizar, y dividir a los indígenas del TIPNIS en favor de su venganza. La cosecha de esa despreciable tarea es la Ley 266 aprobada este 4 de agosto de 2017. Es bueno dejar bien establecido que el negocio de la coca-cocaína es el trasfondo de la profundización del modelo de depredación y de capitalismo de caras conocidas.

La aprobación de la Ley 266 es la punta de lanza para que el negocio blanco avance como peste hacia parques, áreas protegidas y TCOs. Acabas el bosque y ¿qué le metes después?: coca-cocaína. Sacas minerales, piedras preciosas. ¿Cómo maximizas las ganancias?: coca-cocaína. Sacas petróleo y asfaltas caminos, ¿para qué? Para que el negocio coca-cocaína transite raudo.

El negocio coca-cocaína, a través de la Ley 266, permite al régimen: a) ampliar su base social (miles y miles de colonizadores, cooperativistas y empresarios están al acecho);b) garantizar el modelo depredador que profundice el capitalismo de caras conocidas basado en robo y asalto al erario público que genera y consolida la sociburguesía azulada (burguesía socialista azulada); c) garantizar lealtades políticas que le aseguren apoyo para seguir en el poder después del 2019.

Así, la Ley 266 forma parte de un paquete antiindígena y depredador que busca garantizar la eternización en el poder. Esta ley es el segundo regalo del poder a los cocaleros del trópico cochabambino. El primero fue la ley de la coca y se vienen las leyes de anulación de las TCOs para mimar a los colonizadores y empresarios soyeros. Nada está perdido mientras nos miremos autocríticamente y saquemos lecciones para avanzar.

Ivan Arias Durán es ciudadano de la República de Bolivia.

Búscanos en el Facebook